sábado, 24 de diciembre de 2011

Del Sri Caitania Caritamrita (Adi Lila cap 7 verso 107)

TRADUCCIÓN
«Los defectos materiales consistentes en errores, ilusiones, engaños e ineficacia de los sentidos no existen en las palabras de la Suprema Personalidad de Dios.
SIGNIFICADO
 Un error consiste en tomar un objeto como si fuese diferente de lo que es, o en la aceptación de un conocimiento falso. Por ejemplo, puede verse una cuerda en la oscuridad y creer que es una serpiente, o puede verse una concha de ostra brillante y creer que es oro. Estos son errores. Análogamente, una ilusión es un equívoco que surge de una falta de atención al escuchar, y el engaño es la transmisión a los demás de este conocimiento defectuoso. Los científicos y filósofos materialistas emplean generalmente expresiones tales como «puede que» y «quizás», porque no tienen el conocimiento real de los hechos completos. Por tanto, su enseñanza a los demás es un ejemplo de engaño. El defecto definitivo del materialista reside en la ineficacia de sus sentidos. Aunque nuestros ojos, por ejemplo, tienen la capacidad de ver, no pueden percibir lo que está a cierta distancia, ni pueden ver los párpados, que es lo que está más cerca de ellos. Para nuestros ojos inexpertos, el Sol parece un plato, y a los ojos del que tiene ictericia, todo parece amarillo. Por tanto, no podemos confiar en el conocimiento que adquirimos con estos ojos imperfectos. Los oídos también son imperfectos. No podemos oír un sonido que vibra a gran distancia a menos que acerquemos el teléfono a nuestro oído. Igualmente, si analizamos todos los sentidos de esta manera, nos daremos cuenta de que todos son imperfectos. Por lo tanto, es inútil adquirir conocimiento por medio de los sentidos. El proceso védico consiste en escuchar a quien tiene autoridad. En la Bhagavad-gita (4,2), dice el Señor: «La ciencia suprema se recibía así a través de la cadena de sucesión discipular, y los reyes santos la comprendieron de ese modo». Debemos escuchar, no el teléfono, sino a alguien que esté autorizado, porque es quien tiene el verdadero conocimiento.

2 comentarios:

Belén ♥ dijo...

Cuando estoy cansada siempre digo que este mundo cansa mis sentidos. Pero ahora pienso que justamente ¡son ellos los que me cansan!
Y volver a encontrarnos con el ser, silenciarnos, escuchar a Dios nos devuelven la vitalidad, como decía el texto del otro día.
Gracias por recordarnos todo lo que intentan silenciar los sentidos!

vonrosen dijo...

Es fudamental tomar conciencia de nuestra condicion , de alguna forma la mente se apropia de los datos de la realidad aparente, el gran poder mayavico nos duerme .
Asi el hombre queda enredado en maya pero cuando se entrena y medita profundamente en el SER se despoja de toda atadura.